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Quienes somos

Virgen de la Soledad - Arganda del Rey Custodia - Arganda del Rey

La Cofradía del Santísimo Sacramento y Nuestra Señora de la Soledad está unida a la Parroquia de San Juan Bautista de Arganda del Rey (Madrid) y tiene la imagen de Nuestra Señora de la Soledad (obra de José Ginés del año 1810), que se venera en Arganda del Rey como su Santa Patrona, como fundamento y punto de referencia de todas sus actividades piadosas y apostólicas.

Vivir y difundir la devoción a Nuestro Señor Jesucristo Sacramentado y fomentar el amor y la veneración a la Santísima Virgen María en su advocación de Nuestra Señora de la Soledad.

Facilitar a sus Cofrades el que vivan más plenamente su consagración a Dios por el bautismo, mediante la práctica y difusión de los cultos al Santísimo Sacramento y a Nuestra Señora de la Soledad.

La Sede de la Cofradía del Santísimo Sacramento y Nuestra Señora de la Soledad está en la Ermita de Ntra. Sra. de la Soledad en la Avenida del ejercito nº. 30 de Arganda del Rey (Madrid).

La Cofradía del Santísimo Sacramento y Ntra. Sra. de la Soledad, viene de aquella antigua Cofradía de la Veracruz, que aunque no se sabe a ciencia cierta la fecha de su fundación, ya se tenían noticias de su existencia allá por el 1611.

La Cofradía de la Veracruz recibió un gran impulso con la de los Esclavos del Dulce Nombre de María y que más tarde paso a denominarse Cofradía de la Soledad y Esclavos del Santísimo Sacramento, representada por un clavo que tenía una “S” entrelazada.

El 9 de junio de 1716 tiene lugar una reunión en casa del licenciado D. Diego Martínez, Clérigo presbítero y comisario del Santo oficio de la Inquisición de Toledo, natural de Arganda y los sacerdotes Fernando Milano, José Salvanés e Isidoro Valles.

En el preámbulo de los estatutos fundacionales podemos leer:

Y dijeron unánimes y conformes que a muchos días tienen gran devoción y deseo de fundar una cofradía en la dha. Parroquial a honra y gloria de Dios nro. Sr. Y de la siempre Virgen María Santísima Madre concebida sin pecado original cuyo título a de ser hermanos de Nuestra Señora de la Soledad, sita extramuros de dha. Villa y esclavos del Santísimo Sacramento, siendo el número de dicha cofradía de setenta y tres hermanos en memoria de los setenta y tres años que María Santísima nra. Señora vivió en este mundo.

En las Ordenanzas de la Cofradía de Ntra. Sra. de la Soledad y Esclavos del Santísimo Sacramento sita en la parroquial del Señor San Juan Bautista (1781), que son una copia de Joaquín Deogracias del Castillo que recoge las de la “Esclavitud” del siglo XVII, cuando cede el nombre de la Veracruz a estos, podemos observar que algunas de dichas ordenanzas han subsistido hasta nuestros días de una forma muy parecida, salvando las debidas distancias del tiempo:

La Ordenanza VI insta a los cofrades a acompañar al Santísimo Sacramento en la festividad del Corpus Christi.
La Ordenanza IX dice que se celebre la fiesta del Dulce Nombre de María con vísperas, procesión con la imagen de la Soledad de María, misa y sermón y se adorne con cera y ramos el altar.

La Ordenanza X cita que, cada año, sobre la fiesta del Dulce Nombre de María tengan el funeral aniversario por los hermanos difuntos.

La Ordenanza XIII manda que asistan los hermanos al entierro y exequias de un hermano fallecido.

La Ordenanza XIV pide que sean extremadamente caritativos con todos los enfermos, impedidos y necesitados, teniéndolos por “otros cristos” no rehusando hacer con ellos los mas humildes oficios, por puro amor de Dios Nuestro Señor.

En la actualidad la Cofradía del Santísimo Sacramento y Ntra. Sra. De la Soledad cuyo principal fundamento es ofrecer culto y veneración al Santísimo Sacramento y a sus imágenes titulares de la Santísima Virgen de la Soledad y el Cristo Crucificado, participa, dentro de su parroquia de San Juan Bautista, en los diferentes actos de culto que se llevan a cabo durante el año y que principalmente son:

- Actos de culto y procesiones en Semana Santa
- Eucaristía y procesión del Corpus Christi.
- Ofrenda floral, actos de culto y procesiones con motivo de las fiestas patronales en honor de Ntra. Sra. de la Soledad.
- Misa funeral aniversario por los hermanos difuntos, que se celebra al finalizar las fiestas patronales.

Esta Cofradía realiza actos de Caridad y aportaciones a instituciones que necesitan ayuda.

Así mismo, algunos miembros de esta Cofradía forman parte de los Consejos Parroquiales y de las distintas Pastorales (Liturgia, Coro, Catequesis, etc.) de las Parroquias de San Juan Bautista y San Sebastián Mártir.

La Cofradía, también recoge entre sus fundamentos el dar cristiana sepultura a sus cofrades, esta costumbre se remonta, como ya hemos visto, a los principios de la Cofradía, cuando el otorgar una digna y cristiana sepultura era un acto de caridad, ya que la mayoría de ellos no disponían del dinero necesario para dar un digno entierro a los cuerpos de sus familiares fallecidos, por esas mismas razones, de pobreza extrema, a partir de los años cuarenta tomó fuerza, por parte de esta cofradía, el correr con el sufragio de los hermanos fallecidos.

La cofradía se encarga del mantenimiento, arreglo y decoro de la ermita, tanto del templo como de la imagen de Nuestra Santísima Madre la Virgen de la Soledad, Divina Noticia de la devoción de los hermanos y esto es así desde que en el año 1657, amenazando ruina la antigua ermita (o viejo humilladero), el cura Párroco D. José Ambrosio Diez de Rivadeneyra y Noguerol, convoca a los cofrades y al notario apostólico D. Pedro Aguado y se mandó a Toledo por mano del visitador la siguiente exposición:

“Que la dicha cofradía tiene extramuros de esta villa la ermita y humilladero que llaman de la Veracruz, donde están las imágenes de devoción de los hermanos y por ser la dicha ermita muy antigua y sus tapias de tierra están deterioradas y con riesgo de hundirse; que se destruyen y ratonan las vestiduras de las imágenes. Y además de esto, que por ser estrecha y corta no caben los asistentes, para cuyo remedio antes de ahora la cofradía determinó y acordó que se hiciese y reedificase en la misma parte otra ermita mas capaz donde colocasen las imágenes de Nuestra Señora de la Soledad y demás de devoción de esta cofradía y con más decencia se celebrasen los divinos oficios y sea frecuentada de sus devotos sin mayores peligros.”

La respuesta del Consejo de la Gobernación del Arzobispado fue:

“Que veían con aplauso el esfuerzo hasta aquí realizado, pero que era de obligación, antes de dar licencias para acabar las obras y bendecir el templo, que los cofrades enviaran:

1.- Relación de las rentas y gastos comunes que tiene la Hermandad.
2.- Quien se ha de comprometer a los reparos perpetuos de la nueva ermita.
3.- Que de todo se haga escritura en forma.
4.- Que un maestro declare lo que importarán tales reparos.

Se contestó a Toledo:

“Que la cofradía tiene de renta cada un año, entre tierras, réditos de censos y cera que ofrecen los hermanos 400 reales, de los cuales se gastan cada un año en culto, subsidios y otros gastos menudos cosa de 100 reales poco mas o menos, pero que, los reunidos como hermanos, así los que al presente son como los que adelante por tiempo fueren (por quienes prestan voz y caución de voto en forma) y ansímesmo como vecinos particulares, sin previa fuerza ni inducimiento alguno, sino de su propia voluntad, juntos de mancomún a voz de uno y cada uno ‘in sólidum’ y además de por sí, en nombre de sus hijos y herederos, comprometían e hipotecaban para acabar lo empezado sus haciendas y sus vidas, como esclavos que somos de Jesucristo y de su Santísima Madre, Nuestra Señora”

A la vista de todo esto y una vez cumplida la debida inspección y todos los preámbulos protocolarios, el Cardenal-Arzobispo de Toledo D. Baltasar de Moscoso y Sandoval, en 11 de marzo de 1658 acordó:

“Dar licencia y facultad para que se pueda proseguir en la obra de la dicha ermita hasta acabarla en toda perfección, y estándolo, se pueda hacer a ella con la decencia que se requiere la traslación de las imágenes expresadas, sin que por lo uno ni por lo otro se incurra en pena alguna; y mandamos que la dicha escritura de esta nuestra carta se ponga en el archivo de la dicha iglesia, para que en todo tiempo conste de lo referido y para este efecto mandamos se os vuelva dicha escritura. Dado en nuestro palacio arzobispal de Toledo”

Aumentó el número de cofrades y a expensas de los hijos de Arganda se montó el retablo en 1688 y se estrenaron andas de talla y dorado en 1690.

El Archivo Parroquial guarda un verdadero bulario; más de treinta documentos pontifíciales, de los cuales la mayor parte otorgan gracias espirituales a la cofradía de la Soledad, promoviendo y sancionando su devoción.

El Beato Papa Inocencio XI, de tan rica espiritualidad mariana, expide a honra de la Soledad, de Arganda, tres concesiones; una de 1683 y dos en 6 y 10 de junio de 1688, refrendadas ambas por J. F. Albanus (que más tarde sería el Papa Clemente XI), de indulgencia plenaria a cuantos, confesados y comulgados, visitaren el templo e imagen de la Soledad el domingo inmediato a la fiesta de la natividad de María (8 de septiembre). Actualmente ese domingo es el día grande de las Fiestas Patronales en honor de la Virgen de la Soledad, es nuestro domingo de Soledad.

Por último, quiero resaltar el aumento de devotos hermanos de la cofradía del Santísimo Sacramento y Nuestra Señora de la Soledad, que desde aquellos 73 que como número clausus, contaba al principio, en su fundación, han pasado hoy en día a 2800 hermanos con sus corazones entregados por amor a la que es Vida, Dulzura y Esperanza nuestra, la Santísima Virgen María en su Soledad.